No te conformes con un ego “insano”

 

Hayamos tenido padres más conscientes o no, el ego se va a construir igual. Lo que ocurre es que cuando el niño se cría en un ambiente más consciente y más armonioso, lo que se produce es la construcción de un ego en niveles de desarrollo sanos.

Digamos que habría 3 estados para el ego:

  • Un estado sano, en el que tú eres consciente de tu ego y eres capaz de mirarle de frente. Cuando tú miras de frente a tu ego, el ego se diluye porque no tiene la fuerza y la potencia necesaria como para fastidiarte la vida.
  • Un estado de “neurosis” como le llamaba Claudio Naranjo, un nivel intermedio en el que prácticamente estamos todos, con lo cual todos tendríamos que reconocer que estamos un pelín neuróticos.
  • Un estado insano o patológico en el cual el Eneagrama tiene poco que aportar, pues habría que entrar en otro tipo de intervenciones si estamos hablando de enfermedades mentales o de otras patologías.

Por lo tanto, mis cursos y talleres pretenden que pasemos de un estado de “neurosis” a un estado más consciente en el que podamos sanarnos a nosotros mismos a través del conocimiento de nuestro propio ego y su trascendencia.

Al ego le encanta el miedo, al ego le encanta la tristeza y al ego le encanta la ira. Estos son los 3 tipos de personas que digamos que define el Eneagrama:

  • Las personas que tienen dificultades con la ira, se les llama viscerales.
  • Las personas que tienen dificultades con la tristeza o con la vergüenza, se les llama emocionales.
  • Las personas que tienen dificultades con el miedo, se le llama mentales.

No es lo mismo una ansiedad que pueda tener una persona mental, que una persona emocional por ejemplo, y como tal , hay que tratarlas de diferente manera. Por eso es tan importante que conozcamos cómo funcionamos y no pensemos que es que “es mi forma de ser” y ya está.

Cuando era más joven solía pensar esto, que es que yo me comportaba así porque era mi forma de ser, y que los demás se tenían que aguantar y quererme así. Ahora comprendo que estaba eligiendo ser así y comportarme así.

Si dices “es que yo soy así”, no eres nadie, porque en el momento en el que tú estás identificado con tu forma de ser, el ego está al mando completamente, está dominándote, y tú no eres consciente. Ojo con esto, porque probablemente todos hemos venido a esta experiencia humana para darnos cuenta de esto, para darnos cuenta precisamente de que no somos así. Tenemos que trascender nuestra forma de ser, tenemos que ver que siempre podemos elegir cómo nos comportamos. Pero cuando el ego te domina, no eliges, cuando no conoces al ego tú no estás eligiendo lo que haces y, por consiguiente, no tienes manera de crecer, de ir más allá, de trascender, de darle una vuelta a tu existencia para comprender que probablemente, todo lo que me ronda en la cabeza y las cosas que me pregunto como: ¿cuál es mi misión? ¿qué he venido a hacer aquí? ¿cómo puedo mejorar mi vida? ¿cómo puedo relacionarme mejor con las personas?

La idea de todo esto también es que seamos más inteligentes relacionalmente. Hay muchos tipos de inteligencia: inteligencia emocional, inteligencia ambiental, inteligencia matemática, inteligencia espacial, inteligencia verbal, inteligencia musical…

La inteligencia relacional es clave en todo esto. Pregúntate: ¿Cómo me estoy relacionando yo con las personas? No solo con mis seres queridos, que a veces decimos que con ellos son con los que explotamos y nos quedamos tan tranquilos, como si eso fuera normal. Nuestros seres queridos muchas veces nos ponen en frente un espejo para que veamos qué tenemos que trabajarnos nosotros.

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