DIALOGA CON TU EGO

 

Desde mi punto de vista, de lo que se trata es de que seamos capaces de “pillar” al ego. Siempre le digo a mis alumnos que tengan un cuaderno de “pilladas en el acto”, porque ahí es donde yo voy a ver qué es lo que realmente está sucediendo dentro de mi cuando tengo algún determinado comportamiento que me lleva a pensamientos incómodos.

Por ejemplo, imagínate que estás en el autobús o en el metro, has tenido una mala noche, estás sentado y de repente sube una persona mayor. ¿Qué empiezas a pensar? Debería levantarme, porque he recibido una educación en la que me enseñaron que cuando venía una persona mayor en el autobús yo tenía que levantarme y cederle el asiento. Pero te levantas sin más? Tranquilo sin ningún pensamiento extraño? ¿Simplemente porque consideras que es amoroso levantarte y cederle el asiento a esa persona? Y luego cuando te quedas de pie, ¿estás pensando que eres tonto porque te has levantado tú y los demás no? ¿Estás pensando que eres muy buena persona porque te has levantado tú y los demás no? ¿Estás pensando que vaya tela que ha tenido que entrar el viejete ese y ha fastidiado tu viaje en el que querías echar una cabezadita?

Estos son “pilladas”, lo que parece que no es estresante, lo que nos asalta a la mente de primeras. Imagínate si solamente con esta historia yo estoy comiéndome la cabeza, o dándole vueltas, o escuchando voces en mi interior, simplemente porque le he dejado o no le he dejado el asiento a un señor mayor en el autobús, cuando tu jefe te diga que tienes que entregarle un informe mañana y no te de tiempo, ¿qué vas a hacer? ¿qué pensamientos vas a tener? Cuando tu pareja te diga que no se siente lo suficientemente querida, ¿qué vas a hacer? ¿qué pensamientos vas a tener? Cuando tu hijo suspenda siete asignaturas, ¿qué vas a hacer? ¿qué pensamientos vas a tener? Cuando venga una enfermedad, ¿qué vas a hacer? ¿qué pensamientos vas a tener?

Estos momentos son momentos de estrés verdadero, en cambio nuestro ego, incluso en los momentos normales nos está diciendo cosas que nos estresan. Por lo tanto lo tengo que “pillar en el acto”, esta es la cuestión, pillarlo.

Si viene un pensamiento del tipo “que buena gente soy que me he levantado yo”, inmediatamente debería poder darme cuenta y preguntarme de dónde viene este pensamiento. Porque ese es el ego y tengo que tener consciencia de él y dialogar con él. Tenemos que ser capaces de decirle al ego: “¿realmente somos tan buenas personas? ¿realmente nos hemos levantado porque somos buenos?” Y cuando lo afrontas y le hablas, él te responde dos o tres veces, pero llega un determinado momento en el que dice: “vale, me rindo, tú ganas”, y entonces tú conscientemente mandas, no tu ego. Aunque sea por 10 segundos, porque quizás dentro de 10 segundos viene otra historia, pero en esos 10 segundos consigues que el ego calle y tú controles la situación.

Con lo que el ego no puede es con la consciencia, el ego no soporta la consciencia, el ego no soporta que la persona sepa que él está ahí y que lo mire de frente.

Tips: ve lento, observa, date cuenta.

Para darte cuenta es muy recomendable que te acompañe un profesional del Eneagrama, pero aun así, simplemente por el hecho de darte cuenta de cómo están funcionando tus pensamientos y hablar con ellos, hace que el ego se diluya porque todo pensamiento que no sea pensamiento amoroso o compasivo, es ego.

Y nosotros no hemos venido aquí para tener pensamientos destructivos. Hemos venido aquí para conectarnos con el amor y la compasión.

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