Cómo conocen el Eneagrama los eneatipos emocionales

 

CÓMO ENTRARÍA UN ENEATIPO 2 EN EL ENEAGRAMA

El sufrimiento del eneatipo 2 parte de la base de no sentirse querido, de no haber recibido amor de alguna manera, excepto si hacía algo. Aquí el problema está en uno mismo. El eneatipo 2 puede preguntarse ¿cómo me lleno de amor yo? ¿cómo consigo estar contento conmigo, con mis cualidades, con mis habilidades, con mis virtudes…? ¿cómo me doy cuenta de mis necesidades?

Un eneatipo 2 está harto de estar más pendiente de las necesidades de los demás que de las suyas propias, entonces la motivación para entrar en el mundo del autoconocimiento sería preguntarse cómo puede darse cuenta de lo que él realmente necesita para sí mismo, cómo puede aceptar que no lo tiene todo y que también tiene que ocuparse de sí mismo, qué es lo que él puede necesitar. Todo esto para ir un poco más allá, para darse cuenta que no es capaz de todo, que tiene que pedir ayuda a veces, que hay veces que no puede llegar a todas partes y tiene que decir que no, para darse cuenta de que es orgulloso ese tema de no ocuparse de sí mismo.

En la propia supuesta bondad está el “pecado”. La humildad consiste en observar eso, darme cuenta de eso e intentar trascenderlo, ir más allá, dejar de ser tan “bueno”.

CÓMO ENTRARÍA UN ENEATIPO 3 EN EL ENEAGRAMA

Cuando pienso en un eneatipo 3 me llegan dos temas, el tema del trabajo, la preocupación por ser productivo y eficiente que a los 3 les lleva a trabajar muchísimo, y el tema de la necesidad de reconocimiento de los demás, el cómo el personaje está ahí completamente en ebullición e identificado para que los demás me digan lo bueno que soy, lo guapo que soy, cuánto trabajo, etc.

Entonces el tema para mí en el eneatipo 3 está en perder el miedo a ser uno mismo. Si soy una persona auténtica, ¿qué más me da lo que los demás estén pensando de mí realmente?

Pero claro, el eneatipo 3 piensa que es auténtico porque cree que lo que ven es lo que es, pero no es así. Con lo cual es difícil que los eneatipo 3 vengan a cursos de Eneagrama si no han llegado a un sufrimiento grande, porque están totalmente identificados con el personaje que representan. Pero si quiere dejar de sufrir tiene que dejar de estar identificado con ese personaje y ser realmente lo auténtico que hay dentro. La única solución es quitarse la máscara.

Esa sería la motivación para el eneatipo 3, y comprender que ni el trabajo ni el dinero  le van a dar la felicidad.

CÓMO ENTRARÍA UN ENEATIPO 4 EN EL ENEAGRAMA

El eneatipo 4 es un buscador, y en principio puede verse bastante atraído por el mundo del Eneagrama (sobre todo el subtipo social) porque le encantan los temas filosóficos, buscarse a sí mismo, el desarrollo personal, lo esotérico, lo misterioso, etc. Quizá le costaría más trabajo a un eneatipo 4 conservación o transmisor, que a lo mejor sienten esa envidia de una manera diferente porque están como más enfadados. Es curiosa la mezcla de la vergüenza atroz con la rabia más poderosa por sentirse diferentes, por no encontrar su sitio.

Entonces el eneatipo 4 la motivación la puede encontrar en que, de alguna manera, en el Eneagrama va a encontrar una explicación y una manera de entenderse a sí mismo, que es justo donde él tiene dificultades. De sentirse tan especial, tan diferente y creer que los demás no le comprenden, a darse cuenta de que los demás no es que no le comprendan, sino que no son iguales. Todo el mundo intenta entender a todos pero nos cuenta mucho trabajo hacerlo. Para el eneatipo 4 entrar en el mundo del desarrollo personal y del Eneagrama, comprenderse mejor y conocerse mejor a sí mismo, es un trabajo de humildad y de equilibrio.

La clave es la consciencia

Si uno piensa que está en esencia, no debería estar viendo el ego de nadie, debería estar viendo la esencia de todos. Cuando una persona está verdaderamente iluminada, solamente ve amor en todas partes, incluso en lo supuestamente negativo, o incluso en el supuesto ataque que una persona me puede estar haciendo.

Yo no necesito defenderme cuando no considero que tú me ataques. Por lo tanto mi pensamiento es el que decide. Si yo decido que tú me estás atacando, necesito defenderme, pero si yo considero que tú no me estás atacando, no necesito defenderme.

Es un tema delicado y complicado, pero dale una vuelta a esto. Nadie nos hace daño conscientemente, nadie hace daño conscientemente. Una persona que puede hacerle daño a otra igual tiene una enfermedad y necesita un tratamiento.

Cuando tú estás consciente tienes que alejarte de esa energía, pero te alejas con paz, con amor, con tranquilidad, no te alejas con crítica, con desdén, con odio… Porque entonces a la vuelta de la esquina vas a tener a otra persona que te va a tratar igual. Si tú te alejas con odio de alguien, vas a encontrar odio a la vuelta de la esquina.

La clave es la consciencia.

Como dice Hudson en su libro “La sabiduría del Eneagrama”: No es cuestión de que luches contra tus impulsos, es cuestión de que elijas los actos que sean amorosos.

El ego es inconsciente, natural y entrenado, y lo que hay que hacer es convertir lo inconsciente en consciente y entrenarlo desde aquí. Pero claro, no puedo pretender que todos mis pensamientos sean amorosos y compasivos todos los días y a todas horas, porque diría que es casi imposible. Lo que tengo es que darme cuenta que cuando no lo son, probablemente esté el ego al cargo. Y si tú hablas con ese ego, si tú gestionas esos pensamientos, lo que pasa es que los transformas y aparecen otros pensamientos desde el observador que estás siendo que sí son amorosos y compasivos. ¿Sabes por qué? Porque eso es lo verdadero. Lo verdadero son los pensamientos amorosos y compasivos. Lo falso son los pensamientos de odio o de miedo.