Gracias al Eneagrama aprendí a manejar mi vida

Sinceramente creo que el Eneagrama me ha cambiado la vida y por esto para mí tiene una importancia mágica que se escapa de la comprensión humana.

El Eneagrama me ha ayudado tanto que no creo ser la misma persona que era antes de conocer esta herramienta. Mi sensación siempre había sido que la vida iba al azar y que las cosas sucedían por inercia, como si yo no fuera el dueño realmente de mis actos, como si fuera (en palabras de Emilio Carrillo)  un coche que va sin conductor. Y lo que para mí enseña el Eneagrama es la capacidad de ser el conductor de tu propio coche, te da el auténtico conocimiento para poder manejar tú las situaciones y que no sea el ego quien lo haga continuamente y en piloto automático.

Pero esto no queda solo en “El Eneagrama de la personalidad”, esto va mucho más allá. El propio símbolo del Eneagrama te habla de leyes matemáticas universales, por ejemplo:

  • La Ley del 1, que nos habla de que todos somos todo, de que todos somos uno.
  • La Ley del 3, que nos cuenta que existen siempre 3 opciones y no solo 2, que no es solo el bien y el mal, sino que hay una tercera opción intermedia que nos sitúa muchísimo más en la consciencia y en una parte más esencial de nosotros mismos y que nos anima a optar por esta tercera opción y no solo quedarnos con “el bien” y “el mal”.
  • La Ley del 7, la ley del permanente cambio, la ley de que todos tenemos la posibilidad de cambar y de hecho estamos en un cambio permanente del que muchas veces no somos conscientes y nos estamos moviendo a través de las influencia del ego sin darnos cuenta.

Estas leyes matemáticas están presentes no solo en el universo a nivel global, sino también a nivel individual dentro de nosotros mismos. Como decía Jesús de Nazaret: El reino de los cielos está más cerca de lo que tú te crees, está dentro de ti.

El Eneagrama nos ayuda de una manera muy clara y muy precisa a conocer cómo funciona el ego de cada uno. Hay que tener claro que el ego no es solo uno, sino que hay muchos tipos de egos diferentes. Hay personas a las que se les ve claramente ese ego, y hay otras personas a las que no se les ve tanto. Pero todo el mundo tiene con el Eneagrama la oportunidad de aprender cómo funciona su propio ego para poderlo manejar y poderlo trascender, y que no sea este quien mande en tu vida, sino que seas tú.

Conócete primero y educa después

Imagina la cantidad de personas que hay reaccionando emocionalmente a un nivel de 10 sobre 10 cada vez que sienten una emoción. La cantidad de personas que reaccionan impulsivamente frente a estímulos externos que no saben gestionar. La cantidad de personas que sufren debido a esto. Quizás si empezáramos a educar con el autoconocimiento, que nos lleva a un dominio de nuestra situación egoica y a una experiencia consciente de escucha amorosa, de compasión, de comprensión hacia nuestros hijos y hacia los demás, no sufriríamos tanto.

¿Te imaginas el poder que tendría eso para cambiar lo que viene posteriormente? ¿Te imaginas cómo cambiarían las nuevas generaciones?

Pero no podemos educar desde nuestra parte egoica, porque lo único que vamos a conseguir será seguir traspasando de generación en generación unas heridas emocionales, unas cargas familiares inconscientes y unos asuntos internos no resueltos, a nuestros hijos, y ellos a los suyos, y ellos a los suyos.

Por eso hay que empezar por uno mismo, todo empieza y acaba en ti. Si empiezas por ti y descubres tu ego, descubres tu parte oscura, descubres cómo gestionarla y cómo ponerle luz, podrás educar a tus hijos desde la parte de ti más amorosa.

Fíjate qué curioso, yo soy facilitador de los cursos y talleres “Cómo hablar a tus hijos”, pero se apunta mucha más gente a mis cursos de Eneagrama que a los de “Cómo hablar a tus hijos”. Y es normal, porque la gente quiere despertar, quiere salir de su sufrimiento, y eso se consigue gracias al autoconocimiento y al trabajo interior. Primero te tienes que trabajar lo tuyo, currarte tu película, conocer tu guión, y así podrás acompañar a tus hijos y a las demás personas para ser más feliz.

Cuando yo consigo gestionar mi ego y mirar a las demás personas con absoluta compasión, lo que consigo es ni más ni menos que darle la oportunidad a mi hijo de cambiar, de no seguir unos patrones heredados inconscientes. Cuando soy capaz de conectarme con mi hijo, comprenderle, escucharle, no juzgarle, le estoy dando un ejemplo definitivo de cómo puede gestionar las emociones y cómo puede ser más feliz, dejando de reaccionar impulsivamente ante las situaciones que se le presenten en la vida.

El Eneagrama lo que consigue es que te curres lo tuyo, que te curres tu historia, tu personaje y tu película. Muchas veces nos perdemos con tantas herramientas de crecimiento y nos dispersamos, sin saber muy bien qué hacer o por dónde empezar. El Eneagrama lo que te dice es cómo es tu película y cómo puedes cambiar el guión, cómo puedes empezar a ser protagonista de tu vida.

Una vez que ya te has identificado con tu eneatipo, has estudiado, has trabajado y has profundizado en él, lo que hay que hacer es encontrar cuál es la práctica adecuada para recorrer el camino de desidentificación, es decir, el camino contrario. Ya no soy el personaje que he sido porque no lo necesito. Inmediatamente al desidentificarme, dejo de proyectar fuera, y vuelvo hacia el recuerdo de mí, al recuerdo de que todo está dentro de mí, de que yo soy todo, de que yo soy amor.

Eneagrama, Ego y Emociones

¿Cómo puedo detectar que tengo una emoción determinada?

Gracias al Eneagrama y al autoconocimiento, podemos guiarnos mejor a la hora de detectar una emoción en nosotros. La mayoría de las veces lo que detectamos son pensamientos, no emociones, porque nos cuesta trabajo conectar con la parte más emocional de nosotros mismos.

Todo el mundo sabe que la alegría es una emoción agradable, y que la tristeza en una emoción desagradable. Pero de lo que se trata es de ser consciente de qué emoción estoy sintiendo en cada momento., de qué emoción se da en mi momento presente.

Cuando tengo una emoción desagradable de rabia, me doy cuenta de que surge en el momento presente. La rabia se da por algo que ocurre en el instante presente, algo que me está molestando o incomodando ahora. Los eneatipos viscerales (eneatipo 8, eneatipo 9 y eneatipo 1), no saben gestionar la rabia. Cuando estudias el Eneagrama y te conoces, y descubres que eres un visceral, te das cuenta de que no sabes gestionar la rabia, no sabes gestionar la ira, porque estás buscando tu independencia. Saber esto te lleva a darte cuenta de ciertas cosas, porque cuando te domina la emoción te está dominando el ego.

A los eneatipos emocionales (eneatipo 2, eneatipo 3 y eneatipo 4) lo que les cuesta es gestionar emociones de tristeza y de vergüenza. Más allá de eso, lo que tienen que ver es si sus pensamientos son del pasado, porque cuando el ego te lleva al pasado no estás viviendo el momento presente y, por lo tanto, estás sufriendo. Hay que ver la importancia que tiene la emoción junto con la importancia que tiene el momento temporal del pensamiento que se está produciendo, que te está generando ese bloqueo emocional.

Si un eneatipo emocional sabe y es consciente de que su pensamiento viene del pasado, puede traerlo al presente haciendo dos o tres respiraciones tal vez, generar tranquilidad y volver al presente. El ego está al cargo cuando no te das cuenta de que estás pensando en algo que sucedió hace 3 años y eso te genera tristeza o la emoción que sea.

Los mentales, en cambio, tienen una dificultad con la seguridad y con el miedo. Tienen que tener claro cuándo se produce el miedo, que normalmente se produce cuando tienen un pensamiento sobre el futuro, te alejas del presente y te sitúas en el futuro pensando que te puede pasar esto o lo otro. El ego también quiere que te identifiques con el cuerpo, entonces si te pillas pensando “cuidado si haces paracaidismo porque te puede pasar algo (le puede pasar algo a tu cuerpo)”.

Si te identificas con el cuerpo el ego está al cargo, si te identificas con el miedo el ego está al cargo, si te identificas con la tristeza el ego está al cargo, si te identificas con la rabia el ego está al cargo. Si no tienes capacidad para detectar el momento en el que están tus pensamientos, el ego está al cargo.

El ego usa las emociones para dominarte. Si te domina la emoción, te domina el ego.

Recordemos que el ego es el constructo mental que hizo el niño, por lo tanto quien está teniendo miedo, quien está triste o quien está enfadado es el niño interior. Dependiendo cuál sea la emoción con la que tienes problemas, pertenecerás a una triada o a otra.

Cómo toma decisiones nuestro ego.

Si estás descubriendo tu ego y cómo funciona tu eneatipo, te habrás preguntado alguna vez si las decisiones que tomas las tomas conscientemente o dominado/a por tu ego. Voy a explicarte bajo mi punto de vista y desde lo que sé, cómo toma las decisiones cada Triada y cómo poder gestionarlo adecuadamente.

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